Condenado a vivir siempre en el encierro, entre las sombras…
La tan frecuente soledad ya es residente en este espacio, una compañera de cuarto y de viaje…
Acostumbrado a mostrar una sonrisa, cuando el corazon se despedaza minuto minuto..
Cada latido resulta mas debil que el anterior.. es un vacio que dia a dia termina por oprimirlo mas y mas.











